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title: "La verdadera barrera frente a las apuestas online y los consumos problemáticos en la adolescencia"
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description: "La Lic. María Eugenia Guinle nos dá un análisis sobre la prevalencia de las ciberapuestas, las limitaciones de los enfoques técnicos y la urgente necesidad de reparar el lazo social."
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date_published: "2026-09-22T00:01:00-03:00"
date_modified: "2026-09-22T11:46:08-03:00"
tags:
  - "psicología"
author_name: "Lic. María Eugenia Guinle"
category_name: "Servicios"
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# La verdadera barrera frente a las apuestas online y los consumos problemáticos en la adolescencia

**1. Más allá de la pantalla: el fenómeno de las apuestas digitales**

En el debate actual sobre las juventudes, el auge de las ciberapuestas ha dejado de ser una sospecha para convertirse en una realidad cotidiana. Las estadísticas respaldan lo que ya se percibe en las aulas y hogares: **uno de cada cuatro adolescentes (el 25 %) afirma haber apostado dinero virtualmente alguna vez**, según datos de UNICEF. La puerta de entrada suele abrirse tempranamente, entre los 13 y los 14 años, impulsada por la habilitación masiva de billeteras virtuales y con una frecuencia tres veces mayor en varones que en mujeres, quienes encuentran en las apuestas deportivas y los casinos en línea sus principales catalizadores. Asimismo, **8 de cada 10 jóvenes afirman que los controles de edad actuales no funcionan**, mientras que un **70 % reporta ansiedad y malestar por las apuestas**, de acuerdo con relevamientos de la Cruz Roja.

Detrás de esta conducta operan tanto dinámicas biológicas como presiones del entorno. Por un lado, la neurobiología advierte que en la adolescencia la corteza prefrontal —área encargada del control de impulsos y la ponderación de riesgos— se encuentra aún en desarrollo, lo que vuelve a los jóvenes especialmente permeables a la gratificación inmediata y a la liberación de dopamina asociada al uso intensivo de pantallas. Por otro lado, la exposición a la publicidad masiva conducida por *influencers*, *streamers* y clubes de fútbol genera un estímulo constante. Además, lejos de constituir un circuito protegido, ocho de cada diez jóvenes señalan que los controles de edad no funcionan y que pueden eludirlos fácilmente mediante datos falsos o cuentas prestadas. El impacto emocional es severo: relevamientos de la Cruz Roja Argentina señalan que uno de cada ocho jóvenes que apuestan queda endeudado y siete de cada diez experimentan ansiedad y malestar emocional.

**2. La insuficiencia de las recetas técnicas**

Frente a la alarma social, las recomendaciones institucionales y de diversas ONG suelen enfocarse en pautas operativas: propiciar conversaciones sin juzgar ni imponer castigos, supervisar los movimientos financieros en las billeteras virtuales, limitar el tiempo frente a las pantallas, promover actividades recreativas alternativas y concientizar sobre la naturaleza del azar. Del mismo modo, se difunden líneas gratuitas de contención como el Programa de Prevención del Juego Compulsivo (0800-440-0075) o la línea de asistencia social (108).

Sin embargo, estas recomendaciones abordan únicamente la capa más superficial del problema. De manera análoga a lo que ocurre en los abordajes sobre salud mental o prevención del suicidio, las fórmulas técnicas presuponen una condición previa que no siempre existe: la presencia de un lazo afectivo sólido. Indicar a un adulto «hablá con el adolescente antes de que el tema aparezca» resulta impracticable si entre ambos no se ha edificado previamente un espacio de confianza donde la palabra pueda circular sin temor.

**3. La erosión del vínculo primario en el contexto socioeconómico**

Para entablar un diálogo preventivo efectivo es indispensable revisar la calidad de las relaciones que construimos con niños y jóvenes. Aunque conceptualmente se promuevan marcos como la crianza respetuosa, las estructuras sociales continúan siendo marcadamente adultocéntricas. Un ejemplo claro de esta falta de centralidad en la infancia reside en la normativa laboral: mientras organismos internacionales como la OMS y UNICEF enfatizan la importancia de al menos seis meses de lactancia materna exclusiva y dedicación al apego primario, la legislación laboral vigente (Ley de Contrato de Trabajo, Ley N.° 20.744, art. 177) otorga únicamente 90 días (tres meses) de licencia por maternidad. Al naturalizar la separación a los tres meses, la propia sociedad deja en segundo plano la consolidación del primer y más determinante vínculo humano.

A este descalce normativo se suma la presión económica cotidiana. Informes del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia (ODSA-UCA) documentan cómo la precarización material y la sobrecarga laboral impactan directamente en las capacidades de cuidado y en la estabilidad emocional de los hogares. En un escenario donde el sustento diario requiere esfuerzos desmedidos, la atención artesanal a las necesidades afectivas de cada niño se convierte en un lujo inalcanzable, lo que provoca que los vínculos primarios nazcan y se desarrollen bajo una permanente tensión estructural.

**4. La trama vincular como factor central de prevención y sanación**

Los consumos problemáticos y las conductas adictivas no se producen en el vacío; están entramados con la forma que asumen los lazos afectivos.

«Nos enfermamos en un vínculo y nos sanamos en un vínculo».  
— *Lic. Gustavo Maggi*

Cuando el entorno no brinda un alojamiento vincular suficiente durante el desarrollo, resulta esperable que los jóvenes busquen en las apuestas digitales una vía de escape, refugio o gratificación inmediata ante el malestar. Por ello, la estrategia preventiva más profunda y duradera no consiste únicamente en instalar filtros o imponer restricciones, sino en revisar y reparar la calidad de nuestras relaciones. Esto requiere que los adultos asuman el compromiso de trabajar en sus propios recursos emocionales —buscando orientación o un espacio terapéutico si es necesario— para construir un entorno capaz de contener a las nuevas generaciones. Un vínculo sólido constituye la verdadera matriz de protección, tanto frente a las apuestas online como ante la prevención del suicidio o el deterioro del bienestar psicológico.

**5. Vulnerabilidad social y presencia de adultos de confianza**

La solidez de la red afectiva se vuelve aún más crítica al examinar otras problemáticas complejas. En contextos de alta vulnerabilidad socioeconómica, docentes y referentes territoriales advierten que algunos jóvenes recurren a las ciberapuestas en un intento por aportar ingresos frente a la escasez familiar. De la misma manera en que históricamente operó el trabajo infantil en la vía pública, las plataformas digitales asumen hoy esa función de búsqueda desesperada de recursos.

Asimismo, la disponibilidad de adultos de confianza resulta determinante en la detección y prevención del abuso sexual infantil (ASI). Cuando el entorno carece de figuras capaces de alojar el sufrimiento del niño, la víctima se ve obligada a sobrellevar la experiencia traumática en absoluta soledad. En conclusión, la tarea comunitaria prioritaria no consiste en concentrarse únicamente en el dispositivo digital, sino en poner en revisión y sanar la trama vincular en las familias, las escuelas, los espacios de trabajo y los barrios.

**6. Preguntas para verme, vernos… encontrarnos**

¿Alguna vez me pregunté sobre las formas vinculares con las que me manejo a diario? Las que naturalizo, sostengo, busco, espero, necesito, anhelo… ¿Cómo están mis vínculos? ¿Cómo está la solidez de mi red afectiva? ¿Y de la que sostengo?

Estamos en un país que votó a un hombre que se vincula desde los insultos, los desprecios, etc. Esto tiene que cuestionarnos: ¿está naturalizado el maltrato?, ¿el insultar?, ¿el desprecio? No hay manera de que los niños y jóvenes no caigan en la naturalización de las formas vinculares que imperan. ¿Seguimos preguntándonos por qué los jóvenes se drogan, apuestan, etc.? Si el mundo adulto no se hace preguntas, si no reflexiona sobre lo propio primero, entonces no podemos encarar de raíz la problemática de las adicciones o de las apuestas en línea.

¿Los adultos son felices? ¿La adultez vale la pena? ¿Cómo es mi vida adulta? ¿Qué transmito a las generaciones que me siguen? ¿Soy feliz?

Empecemos por conmover algo del mundo interno con una pregunta. Porque la respuesta cierra lo que la pregunta abre y muestra en su proceso un espacio donde podamos vernos… encontrarnos.

**Para solicitar información o coordinar una consulta, se puede contactar a la Psicóloga María Eugenia Guinle vía WhatsApp al 11 4414-8917.**

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